Las fuentes de la Cordillera Blanca
Coronada por la cumbre sur del majestuoso Huascarán (6.768 msnm), la Cordillera Blanca es la mayor de los
Andes peruanos y la más glacial de la región tropical del globo. A pesar de estar ubicada a solo cien kilómetros
de la costa del Pacífico, forma parte de la divisoria continental de aguas: las lluvias que recibe su flanco oriental
fluyen hacia el Marañón, uno de los principales tributarios del gran Amazonas.
La Cordillera Blanca se ubica en el departamento de áncash, en la región centro norte peruana, a unos 200 kilómetros
de la ciudad de Lima en línea recta. Desde 1975, la cordillera se encuentra protegida -al menos de manera oficial-
bajo la categoría de Parque Nacional, casi en su totalidad.
La cordillera se extiende a lo largo de 180 kilómetros en dirección norte-sureste. Su ancho máximo alcanza los
28 kilómetros y constituye un macizo casi continuo, con excepción del remoto y poco visitado nevado Champará,
ubicado en el extremo norte de la cadena. Entre veinte y treinta cumbres sobrepasan los 6.000 msnm y varias
docenas superan los 5.700 msnm.
Aunque la mayor parte de los picos conocidos -como Huascarán, Alpamayo, Huandoy y Chacraraju- se ubican en el
tercio norte de la cordillera, la sección central de la cadena posee también algunas montañas impresionantes, como el
Tocllaraju, Chinchey, Palcaraju y Cayesh, además del gigantesco macizo del Huantsán. La sección sur, finalmente, posee
menos cumbres pero tiende a ser más interesante desde el punto de vista biológico.
El río Santa fluye hacia el norte a través del profundo valle conocido como el Callejón de Huaylas, formado por la
Cordillera Blanca, al este, y la Cordillera negra, carente de nieve y cuya altura máxima apenas supera los 5.000 msnm.
Luego de nacer en la laguna de Conococha y los bofedales que la circundan, a 4.000 msnm, el río Santa serpentea
valle abajo atravesando las ciudades de Huaraz, Carhuaz, Yungay y Caraz, así como otros poblados menores, antes
de ingresar al estrecho Cañón del Pato, donde los extremos septentrionales de las dos cordilleras casi se tocan.