Anatomía de las alturas
No es fácil vivir en el Altiplano. Este extenso territorio ubicado
entre los 3.700 y 4.600 msnm es quizás una de las zonas más
hostiles del planeta. En ella, sin embargo, las plantas y los animales
-el hombre entre ellos- han sabido adaptarse a la dureza del clima
y la aspereza del paisaje: las heladas y el viento frío de julio, el
sol inclemente del mediodía, las lluvias torrenciales de enero o la
sequía prolongada de un año malo.
La meseta del Collao, como también se conoce a esta vasta planicie,
conforma el 70% del territorio del departamento de Puno y se
extiende a lo largo de dos mil kilómetros sobre los territorios de Perú,
Bolivia y Argentina. Está dividida básicamente en dos zonas: una
árida al sur, dominada por los salares de Coipasa y Uyuni; y otra al
norte, donde destaca la presencia de los lagos Poopó y Titikaka.
El 30% restante del territorio de Puno está conformado por zonas
cordilleranas y una zona selvática -en las laderas orientales de la
cordillera de Apolobamba- que constituye la cabecera de los ríos
Tambopata y Candamo, y se encuentra protegida por el Parque
Nacional Bahuaja-Sonene, una de las zonas con mayor diversidad
biológica del mundo.
Los lagos del Altiplano son de origen tectónico y se formaron durante
un largo proceso de evolución que comenzó en el Pleistoceno, hace
aproximadamente 300 millones de años, y su tamaño ha variado
significativamente a lo largo del tiempo geológico debido a las
glaciaciones. El último gran cambio sufrido en el Altiplano ocurrió
hace medio millón de años, cuando el gigantesco lago Ballivián se
drenó y dio forma al Titikaka, al Poopó y otros cuerpos menores
como Umayo y Arapa.
El Altiplano se encuentra rodeado por dos sistemas de altas
montañas: la Cordillera Oriental, que forma las cadenas de Carabaya,
Aricoma y Apolobamba y posee grandes cumbres como el Allin
Capac (5.850 msnm), el Ritipata (5.350 msnm) y el Balansani (5.354
msnm); y la Cordillera Occidental, coronada por los picos nevados
del Lamparasi (5.327 msnm), Cunurana (5.420 msnm) y la cadena
volcánica que forma el límite con el departamento de Moquegua.
Ambas cadenas se unen en la frontera con Cusco formando el
llamado Nudo de Vilcanota.